De acuerdo con el relevamiento elaborado por el Departamento de Estadísticas de FEDECOM, las ventas minoristas pyme registraron en marzo de 2026 una caída interanual del 7,5%.
De esta manera, el sector acumuló un nuevo mes en terreno negativo, en un contexto marcado por la cautela de los consumidores y la priorización de gastos esenciales. La retracción de marzo se compara con la caída del 7,4% registrada en igual período de 2025, lo que evidencia que el consumo minorista continúa atravesando una etapa de debilidad persistente y sin señales claras de recuperación.
“Los resultados de marzo confirman que el consumo minorista continúa atravesando un escenario de debilidad persistente. La caída interanual del 7,5% se inscribe en una tendencia que lleva tiempo sin mostrar señales claras de recuperación”, expresó el presidente de FEDECOM, Fausto Brandolín
El dirigente señaló además que, si bien algunos indicadores de actividad comienzan a mostrar señales de mejora, el comercio minorista todavía no logra reflejar esa dinámica.
“Se trata de un sector caracterizado por su marcada heterogeneidad, que aún se mantiene rezagado dentro del proceso de recuperación. El consumo continúa mostrando un comportamiento cauteloso, con hogares que priorizan gastos esenciales y postergan decisiones de compra de mayor valor”, agregó.
Según el informe, diez de los once rubros relevados exhibieron variaciones negativas durante marzo. El rubro de muebles y decoración fue el de mayor contracción, con una caída del 10,9%, mientras que neumáticos y repuestos fue el único sector que mostró una variación positiva, con un incremento del 3,4%.
Los restantes rubros también reflejaron un escenario complejo. Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción registró una caída del 9,2%; alimentos y bebidas descendió un 8,9%; indumentaria, un 8,3%; electrodomésticos y artículos electrónicos, un 7,9%; y calzados y marroquinería, un 7,5%. También se observaron bajas en perfumería y cosmética (-6,0%), juguetería y librerías (-5,8%), farmacia (-5,4%) y artículos deportivos y de recreación (-3,7%), lo que evidencia que la retracción alcanzó tanto a los consumos esenciales como a los discrecionales.
En cuanto a las modalidades de pago, el informe indicó que el 58% de las ventas se realizaron en efectivo, mientras que el 42% restante se concretó con tarjeta de crédito.
“En este contexto, el sector comercial pyme sostiene la actividad con esfuerzo, a la espera de señales más consistentes que permitan consolidar una recuperación del mercado interno”, concluyó Brandolín.
La evolución de los próximos meses será determinante para evaluar si la desaceleración de la caída puede transformarse en una mejora en los niveles de consumo.




